Llevaba muchísimo tiempo con la idea de visitar Lyon en mente. Me habían hablado muy bien de esta ciudad francesa y, como no es lo mismo escucharlo que vivirlo, decidí ir a conocerla. Lyon es una gran ciudad, la tercera más grande de Francia (tras París y Marsella), y como era de esperar, hay muchísimas cosas que hacer y que ver en Lyon.

En el viaje a Estrasburgo, en el que también visitamos algunas ciudades de Suiza (Lausana, Zurich y Lucerna) y la Selva Negra, tuvimos el tiempo y la suerte de decidirnos ir a conocer una pequeña ciudad a algo más de una hora al sur de Estrasburgo: Colmar (Francia). ¡Hay tantos lugares bonitos que ver en Colmar!

Si me das a elegir entre salado o dulce, no tengo ni la más mínima duda, me quedo con lo salado. Puedes hacer la prueba y poner delante de mi cara croissants, crêpes, donuts o lo que se te ocurra, que si luego me pones un sandwich, voy a pasar de lo demás y a devorar éste. Es por esta razón, que desde que mi hermana me recomendó un sitio llamado Magasand por sus sandwiches, no paré de pensar en ellos hasta que fui a probarlos.

Lille es una pequeña pero encantadora ciudad al norte de Francia. Debido a su extrema cercanía a Bélgica (alrededor de 18 kilómetros), Lille se convierte en un lugar donde la mezcla de la cultura francesa y de la cultura belga está a la vista, sobre todo en sus edificios y gastronomía. Quizá no sea de las ciudades más conocidas y visitadas de Francia, sin embargo, hay mucho que ver y hacer en Lille.

Durante mi año Erasmus en Lille, fueron muchas las veces que me tocó ver París en un día para enseñársela a mis visitas. Es cierto que París tiene mucho que ver y que se necesita más de un día para recorrer todas sus mejores calles y visitar los lugares más emblemáticos.

Los 10 rincones imprescindibles que ver en Estrasburgo: El verano pasado, además de visitar algunas ciudades de Suiza y adentrarme en la Selva Negra, visité la preciosa ciudad de Estrasburgo, situada en la región de Alsacia, al noroeste de Francia. He de decir que me encantó. Fundada por los romanos en el siglo XII, Estrasburgo ocupa una situación estratégica en Europa.

Me encantan los desayunos, pero esos en los que terminas con el estómago bien satisfecho. Seguro que muchos me entendéis muy bien. Sin duda alguna me parece una de las comidas más importantes del día, hay que empezar siempre con energía. Por eso, ¿qué mejor que quedar con una amiga tempranito para compartir este momento tan especial del día?

Uno de los días de nuestra estancia en Estrasburgo decidimos hacer una excursión a Suiza. En un mismo día visitamos Zurich (de la que hablaré más adelante) y Lucerna. Debido a la corta estancia, no soy capaz de hacer una guía muy detallada de la ciudad, pero sí que os quería contar qué me pareció.

Debido a la poca distancia entre la Selva Negra (Alemania) y Estrasburgo, la ciudad donde establecimos nuestra base, decidimos cruzar la frontera de Francia a Alemania y hacer una visita a esta zona del suroeste del país germano. Antes de ir, intenté informarme bien de los pueblos que ver en la Selva Negra, es decir, qué pueblos no podían faltar en nuestra ruta por la Selva Negra.

Entre Annecy y Estrasburgo teníamos unas cuatro horas y media de viaje, así que decidimos hacer un descanso largo en Lausana, una ciudad en el suroeste de Suiza bañada por el inmenso Lago Lemán. Nada más llegar fuimos a la Oficina de Turismo porque no teníamos ni idea de qué ver. Nos aconsejaron ir al centro histórico y visitar el puerto.

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