El otro día alguien me preguntó que cuál era mi lugar favorito de todos los que he visitado. Me quedé pensativa. Ciudades como París o Nueva York vinieron a mi mente pero en realidad no era capaz de decidirme por ninguna. De repente, me acordé del increíble Gran Cañón del Colorado y sin pensarlo ni un segundo más lo dije: "¡El Gran Cañón, por supuesto!".

Lille es una pequeña pero encantadora ciudad al norte de Francia. Debido a su extrema cercanía a Bélgica (alrededor de 18 kilómetros), Lille se convierte en un lugar donde la mezcla de la cultura francesa y de la cultura belga está a la vista, sobre todo en sus edificios y gastronomía. Quizá no sea de las ciudades más conocidas y visitadas de Francia, sin embargo, hay mucho que ver y hacer en Lille.

Durante mi año Erasmus en Lille, fueron muchas las veces que me tocó ver París en un día para enseñársela a mis visitas. Es cierto que París tiene mucho que ver y que se necesita más de un día para recorrer todas sus mejores calles y visitar los lugares más emblemáticos.

Los 10 rincones imprescindibles que ver en Estrasburgo: El verano pasado, además de visitar algunas ciudades de Suiza y adentrarme en la Selva Negra, visité la preciosa ciudad de Estrasburgo, situada en la región de Alsacia, al noroeste de Francia. He de decir que me encantó. Fundada por los romanos en el siglo XII, Estrasburgo ocupa una situación estratégica en Europa.

Uno de los días de nuestra estancia en Estrasburgo decidimos hacer una excursión a Suiza. En un mismo día visitamos Zurich (de la que hablaré más adelante) y Lucerna. Debido a la corta estancia, no soy capaz de hacer una guía muy detallada de la ciudad, pero sí que os quería contar qué me pareció.

Hay un rincón en esta isla donde atrás se queda la jungla de cemento, llena de prisas y de ruidos, y aparece un pequeño paraíso rebosante de paz y tranquilidad en medio de tanto bullicio y locura. Encontré este lugar secreto en Nueva York sin ni siquiera buscarlo, sin ni siquiera sabiendo de su existencia.

Nueva York es una ciudad increíble a la que mucha gente se muere por ir. Todo es alegría y ganas hasta que nos ponemos a buscar hoteles en Nueva York. No conocemos la zona, los precios son bastante elevados, dudamos entre hotel o airbnb, etc. La verdad es que es una tarea un poco complicada.

Debido a la poca distancia entre la Selva Negra (Alemania) y Estrasburgo, la ciudad donde establecimos nuestra base, decidimos cruzar la frontera de Francia a Alemania y hacer una visita a esta zona del suroeste del país germano. Antes de ir, intenté informarme bien de los pueblos que ver en la Selva Negra, es decir, qué pueblos no podían faltar en nuestra ruta por la Selva Negra.

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