Qué ver en Hradec Králové (ciudad)
Hradec Králové es una ciudad de alrededor de 90.000 habitantes que puedes conocer en tan solo un día, sobre todo si te centras en los lugares más imprescindibles. También es un buen punto de partida para conocer todos los atractivos de la región, por lo que puede ser interesante alojarte en ella.
A continuación te muestro todos los lugares que visité durante mi paso por Hradec Králové. ¡Y antes de que se me olvide! Contarte que me quedé alojada en este hotel en pleno centro histórico de la ciudad. Tuve una estancia muy agradable, así que te lo recomiendo.
1. Plaza Mayor (Velké náměstí)

Un buen lugar donde empezar tu visita a Hradec Králové es Velké náměstí o, lo que es lo mismo, la Plaza Mayor. En ella encontramos los grandes símbolos de la ciudad: la Catedral del Espíritu Santo y la Torre Blanca, pero también otros edificios importantes, como es la Iglesia de la Asunción de la Virgen María.
Además de varios de los lugares más importantes que ver en Hradec Králové, esta plaza de grandes dimensiones cuenta con numerosas terrazas de bares, cafeterías y restaurantes, por lo que es el lugar perfecto para tomar algo, probar la cocina checa o simplemente descansar.
Antes de que te lleves una decepción, te cuento que en esta Plaza Mayor se encuentra el parking principal de la ciudad, por lo que está lleno de coches. Los locales llevan tiempo protestando para que quiten el parking pero, de momento, ellos mismos dicen que tienen el parking más bonito del mundo.
En medio de este alboroto de coches, se levanta la Columna Mariana (Mariánský morový sloup), construida entre 1714 y 1717. Además de la iglesia ya mencionada, también destaca el edificio del antiguo ayuntamiento y la Galería de Arte Moderno, en la que profundizaré más adelante.
💡 Un lugar muy diferente que se encuentra en los sótanos de un edificio histórico ubicado en las inmediaciones de la Plaza Mayor es la galería Dotek starých časů. En su interior encontrarás objetos antiguos muy curiosos, como juguetes, cámaras, gramófonos, fonógrafos y cajas de música. El dueño es un gran apasionado de este tipo de objetos y realmente te transmite su pasión por ellos.
2. Catedral de Hradec Králové

La Catedral del Espíritu Santo (Katedrála Svatého Ducha) se encuentra en la Plaza Mayor. Se trata de una catedral construida con ladrillo y de estilo gótico tardío, en la que destacan sus dos torres. No se sabe la fecha de origen exacta pero fue fundada en 1308 por la reina Elizabeth Richeza de Polonia.

Junto a la catedral, hay un conjunto de casitas con fachadas de colores que crean la postal más pintoresca de la ciudad. Son conocidas como las Canon Houses (Kanovnické domy). Las viviendas se asignaban a los canónigos del cabildo de la Catedral del Espíritu Santo, de ahí su nombre de Casas de los Canónigos.
Aquí me hizo la foto de portada de este artículo Sergio de Nada Incluido, uno de mis compañeros en este viaje. ¿No es un rincón precioso?
3. Torre Blanca (Bílá věž)


Junto a la catedral, encontramos la Torre Blanca, un lugar que no puede faltar en tu visita a la ciudad y que debe su nombre a la piedra arenisca que se usó para su construcción, allá por el 1574.
Merece mucho la pena subir, ya que cuenta con una altura de 72 metros y desde lo alto puedes ver toda la ciudad y sus alrededores. Además, su interior alberga la tercera campana más grande de toda República Checa, el mecanismo original del reloj de Josef Božek y un modelo de cristal de la torre a escala 1:20.
Info útil: La torre está abierta de lunes a domingo de 9:00h a 18:00h (última entrada 60 minutos antes de la hora de cierre) y cuesta 90 CZK.
4. Plaza Pequeña (Malé náměstí)

Ubicada a escasos metros de la Plaza Mayor, encontramos la tranquila y auténtica Plaza Pequeña (Malé náměstí). Rodeada de edificios históricos con fachadas de colores, te invita a pasear con calma y curiosear lugares como la tienda de segunda mano o la coqueta cafetería que encontrarás en ella.
5. Teatro Klicpera

En tu paseo por el centro histórico de Hradec Králové, también llamará tu atención el Teatro Klicpera, ubicado en un edificio amarillo de dos plantas. Fue fundado en 1885 y su compañía profesional ha estado activa desde 1949. Alberga, además, la Galería U Klicperů, con exposiciones de pintores y artistas gráficos.
6. Escaleras Bono Publico

Un lugar muy curioso que ver en Hradec Králové son las Escaleras Bono Publico. Son unas escaleras cubiertas de 37 metros que conectan la Plaza Mayor con la calle Komenský. Las escaleras de roble, la iluminación y la opción de escuchar a compositores checos hacen que no sea un pasadizo cualquiera.
7. Jardines Žižkovy
Una zona verde ideal para pasear y que está justo pegada al centro histórico, es el Parque Žižkovy sady. Puedes acceder a este a través de la calle Radoušova. Mi visita a Hradec Králové coincidió con el festival del teatro, por lo que este parque estaba lleno de puestos, gente y mucho ambiente.
8. Jardines Jirásek

En la confluencia de los ríos Elba y Orlice, descansan los Jardines Jirásek. Los jardines combinan estilos inglés y francés. Son ideales para pasear pero el lugar que realmente no puedes perderte es la Iglesia de San Nicolás. Se trata de uno de los puntos más curiosos que ver en Hradec Králové.
Esta iglesia fue construida en Habura (Eslovaquia) y ahí permaneció hasta ser trasladada a Malá Poľana (Eslovaquia). Durante la Primera Guerra Mundial, sufrió bastantes daños y, al correr el riesgo de desaparecer, en 1935, Hradec Králové la compró y fue trasladada hasta el parque.
La Iglesia de San Nicolás se puede visitar de jueves a lunes de 14:00h a 17:00h (consulta el horario por si ha habido algún cambio) y la entrada cuesta 90 CZK.
9. Museo Petrof

Seas o no amante de la música clásica, un lugar que te puede interesar es el Museo Petrof, donde podrás conocer la historia de Petrof, una de las casas fabricantes de pianos más antiguas del mundo. Su fundador fue Antonín Petrof, natural de esta ciudad checa.
El museo está abierto de lunes a viernes de 9:00h a 17:30h y la entrada cuesta 130 CZK.
10. Museo de Bohemia Oriental

Para conocer mejor la historia de Hradec Králové, nada mejor que hacer una pausa en el Museo de Bohemia Oriental, ubicado junto al Museo Petrof. Ocupa un edificio de grandes dimensiones construido a comienzos del siglo XX, por lo que es imposible perdérselo.
El museo alberga una exposición permanente llamada «Caminos de la ciudad», gracias a la cual puedes conocer el pasado de Hradec Králové, desde la prehistoria hasta la Primera República. La exposición se divide en: “Viaje a la ciudad de las reinas bohemias”, “Viaje a la fortaleza” y “Al salón de la República”.
Lo que más me gustó del museo fue un pequeño salón en el que se exponen todo tipo de utensilios y objetos de la vida cotidiana de épocas pasadas: cajas de productos alimenticios, juguetes, vajilla, carteles, accesorios… Me pareció muy curioso e interesante.
También quiero destacar de este museo que hay disponible una visita guiada especial en la que se recorren las diferentes terrazas del edificio, desde donde se puede observar vistas preciosas a Hradec Králové. Nosotros pudimos hacerla y merece la pena.
11. Galería de Arte Moderno


Volvemos a la Plaza Mayor para entrar a la Galería de Arte Moderno. Su interior cuenta con una de las mayores colecciones de arte checo moderno y contemporáneo.
La entrada al museo cuesta 150 CZK y si quieres subir solo a la azotea, puedes pagar una entrada de 50 CZK. Las vistas desde arriba son buenas. Para ahorrar un dinerito, te digo un truco. La entrada al museo y a la azotea es gratis durante la última hora de apertura.
12. Central hidroeléctrica Hučák

Una de las postales más pintorescas de la ciudad, la encontramos junto al río Elba. Hablo de la Central hidroeléctrica Hučák, una planta energética construida a comienzos del siglo XX que destaca por su elegante arquitectura Art Nouveau. Además de ser preciosa, ¡aún sigue en funcionamiento!

Yo pude disfrutar de la belleza del edificio haciendo un paseo en barco por el río Elba (este paseo por el río lo hicimos con Hradecká paroplavební společnost) y luego nos acercamos de nuevo a ella caminando por el paseo que hay junto al río. También es posible visitar el interior.
🍽️ Para comer o cenar en Hradec Králové, te puedo recomendar los 2 restaurantes que visité. Uno es el Restaurante Náplavka, ubicado junto al río Elba, con comida más internacional. Luego, el Restaurante Šatlava, galardonado con el Michelin Bib Gourmand. En este encontrarás platos tradicionales deliciosos a un precio razonable. Se encuentra en las antiguas celdas de la prisión municipal.
Qué ver en la Región de Hradec Králové
La región de Hradec Králové se encuentra en el noreste de Bohemia (República Checa) y más allá de la capital, su territorio esconde auténticos tesoros, como es el Hospital Kuks o las Rocas de Prachov.
A continuación te cuento mi experiencia visitando diferentes puntos de la Región de Hradec Králové.
Rocas de Prachov


Parte de la región de Hradec Králové ocupa el conocido como Paraíso de Bohemia. El punto más famoso del lugar son las Rocas de Prachov, un espacio natural salpicado por fascinantes formaciones rocosas que se formaron hace unos 200 millones de años y que se puede recorrer a través de senderos marcados.
Una vez llegas al centro de visitantes, puedes elegir entre varias rutas oficiales a pie: amarilla (1,5 km), roja (2,5 km), verde (3,5 km) y azul (3,5). Fue el primer lugar que visitamos al dejar Praga atrás y me pareció una auténtica joya natural. Los paisajes son chulísimos.
Jičín


Desde Prachov, visitamos la bonita ciudad de Jičín, que cuenta con un casco antiguo encantador. La ciudad es muy pequeña, así que solo necesitas un par de horas para verla.
Te recomiendo empezar la visita en la Plaza de Wallenstein, una enorme plaza con 2 fuentes en el centro y rodeada de casitas típicas en las que encontrarás comercios locales (me encantó la tienda de alimentación Fabio Ochutnejte Region). También se encuentra ahí el Castillo de Wallenstein.
Desde ahí, nos acercamos a la Iglesia de Santiago el Mayor y a la Puerta de Valdice, una gran torre de casi 53 metros construida en 1568. Se puede subir hasta arriba para apreciar las vistas y merece mucho la pena. Por último, no te pierdas la Iglesia de San Ignacio de Loyola, junto al Colegio Jesuita de Jičín.
Si tu visita a Jičín coincide con la hora de la comida o de la cena, nosotros comimos muy bien en el restaurante La Favorita, a las afueras de la ciudad.
Castillo de Dětenice

Si quieres adentrarte en la Edad Media, un buen lugar de esta región para hacerlo es el Castillo de Dětenice. El origen de este lugar se remonta al siglo XIII, cuando era una fortaleza de madera. El aspecto barroco actual corresponde a una reconstrucción llevada a cabo en el siglo XVIII.
El interior del castillo solo se puede visitar a través de una visita guiada (clásica o teatralizada). Gracias a esta, podrás conocer varias estancias completamente amuebladas, decoradas con frescos, pinturas murales y estucos barrocos y rococó. Hay algunas salas realmente bonitas.


Nosotros, además, elegimos la entrada que te incluye la visita a la fábrica de cerveza del castillo. Visitas las instalaciones de la fábrica e incluso puedes degustar la cerveza propia del lugar.
Para una experiencia medieval aún más completa, puedes quedarte a dormir en el alojamiento del castillo, inspirado en el medievo, tanto en la decoración como en el trato recibido por parte del personal. Quizá no es para todos los gustos pero si te molan estas cosas, es una experiencia única.
Fábrica de adornos navideños de Ozdoba


Una visita bastante diferente y especial que hicimos durante nuestro paso por la región de Hradec Králové fue a la fábrica de adornos navideños de Ozdoba. Se trata de un negocio familiar con más de 100 años de historia por el que han pasado varias generaciones de artesanos.
Podrás ver cómo se fabrican los adornos desde que se sopla el vidrio hasta que se pintan y decoran a mano. Es increíble ver el trabajo tan delicado que hay detrás y, lo mejor de todo, es que puedes decorar tu propia bola o figura navideña. A mí se me dio fatal así que fue mejor comprarlos en la tienda.
Hospital Kuks

Uno de los edificios más emblemáticos que ver en Hradec Králové es, sin duda alguna, el del Hospital Kuks. Nos encontramos con un complejo barroco de comienzos del siglo XVIII formado por un spa, un hospital, una iglesia, una de las farmacias más antiguas de Europa y varios jardines.



Para conocer el interior del hospital, hay que hacer una visita guiada. Nosotros la hicimos y fue muy interesante. El guía nos contó datos muy curiosos. Lo que más me gustó fue la farmacia y el lapidario con las esculturas de las Virtudes y los Vicios de Matthias Bernard Braun en el interior.
Por cierto, el complejo incluye un restaurante llamado Na sýpce. Si tu visita coincide con la hora de la comida, puedes aprovechar la ocasión. Yo comí en esta taberna y ni tan mal. Me pedí pato y la verdad es que estaba muy rico.
Museo al Aire Libre de Krňovice

En el pueblo de Krňovice, hay un museo al aire libre (Podorlický skanzen Krňovice) que te permite conocer la arquitectura típica de Bohemia Oriental, además de descubrir cómo era la vida y el trabajo en el campo a través de antiguas herramientas, utensilios y maquinaria agrícola.
Lo que más me gustó de la visita fue la simpatía del personal, los aperitivos que nos prepararon y poder amasar mi propia hogaza de pan tradicional. Una experiencia diferente, muy amena e interesante si quieres acercarte a la cultura local y conocer cómo era la vida rural en esta zona de Chequia.
Dónde alojarse en Hradec Králové


Aunque es posible hacer una excursión de un día a Hradec Králové desde Praga, mi recomendación es que duermas al menos un par de noches en la región, así podrás conocer la ciudad y otros lugares cercanos, como las Rocas de Prachov, Jičín y el Hospital Kuks.
Dormir en la propia ciudad de Hradec Králové es una buena idea y si te tengo que dar una recomendación de hotel, te recomiendo el U Královny Elišky, donde estuve alojada 2 noches. Se encuentra en pleno centro y cuenta con habitaciones amplias y con vistas, desayuno, restaurante, terraza y spa.
También pasamos una noche en el hotel medieval del Castillo de Dětenice y atendimos a la cena con espectáculo que ofrecen. Tanto la cena como la estancia fue una experiencia muy singular. No me había alojado en un lugar del estilo nunca y desde luego que no me olvidaré
Mapa de qué ver en Hradec Králové
En el siguiente mapa de Hradec Králové he señalado los imprescindibles de la ciudad y de la región, además de los hoteles y restaurantes a los que fui.
Espero que este artículo te haya sido muy útil para descubrir qué ver en Hradec Králové. Aquí te dejo mi guía de la República Checa. ¡Hasta la próxima!