¡Cómo me gusta esta ciudad y cuántas cosas hay que hacer en Nueva York! Si estás leyendo este post, es muy posible que dentro de poco cruces el charco. ¡Qué envidia! ¿Tienes hueco para mí en la maleta? ;) Yo pago el sobrepeso, ¡no te preocupes!

El otro día alguien me preguntó que cuál era mi lugar favorito de todos los que he visitado. Me quedé pensativa. Ciudades como París o Nueva York vinieron a mi mente pero en realidad no era capaz de decidirme por ninguna. De repente, me acordé del increíble Gran Cañón del Colorado y sin pensarlo ni un segundo más lo dije: "¡El Gran Cañón, por supuesto!".

Muchas de las grandes ciudades de Estados Unidos tienen una oferta gastronómica inmensa, con restaurantes de muchas nacionalidades. Sin embargo, llega un momento en el que la cartera va pesando menos y decidimos comer en lugares más asequibles.

Hay un rincón en esta isla donde atrás se queda la jungla de cemento, llena de prisas y de ruidos, y aparece un pequeño paraíso rebosante de paz y tranquilidad en medio de tanto bullicio y locura. Encontré este lugar secreto en Nueva York sin ni siquiera buscarlo, sin ni siquiera sabiendo de su existencia.

Nueva York es una ciudad increíble a la que mucha gente se muere por ir. Todo es alegría y ganas hasta que nos ponemos a buscar hoteles en Nueva York. No conocemos la zona, los precios son bastante elevados, dudamos entre hotel o airbnb, etc. La verdad es que es una tarea un poco complicada.

Algo que hice en mi última visita a Nueva York y que recomiendo muchísimo es disfrutar de las vistas de Manhattan, pero desde fuera de la isla. En mis anteriores visitas, he subido al Empire State y al Rockefeller y también es una experiencia que recomiendo, ya que es impresionante y las vistas son también muy buenas.

Descubrí Levain Bakery, es decir, las mejores cookies de Nueva York en mi primera visita a esta ciudad. Mi hermana y yo teníamos una semana para conocer la ciudad. Ambas amamos comer, por lo tanto queríamos probar parte de la mejor comida que esta ciudad puede ofrecer. Antes del viaje, buscamos en internet y guías de viajes dónde probar las mejores pizzas, hamburguesas, cookies, etc.

En nuestro séptimo día de viaje salimos temprano de San Francisco con dirección a Yosemite. Para quienes no lo conozcáis, el Parque Nacional de Yosemite es famoso por sus acantilados de granito, saltos de agua, gran diversidad biológica y, por supuesto, su inmensa belleza. Ocupa cerca de 3000 km² y está situado en California, a unos 320 km de San Francisco.

Redactando estos posts sobre el viaje me he recordado a mí misma lo bonita que es San Francisco. Es una ciudad con mucho que ofrecerte, que te inspira y llega al alma. Me encantaría poder volver y seguir curioseando por sus calles y rincones más encantadores. Pero de momento me tendré que conformar con escribir sobre mis días en este precioso lugar del mundo.

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