Qué ver en Pontedeume
A continuación repaso uno a uno los atractivos turísticos de Pontedeume.
🛏️ Nosotros visitamos Pontedeume desde Cedeira, haciendo paradas también en Ferrol, Mugardos, Redes y Betanzos. En Cedeira, nos alojamos en esta bonita casa rural a las afueras. Disfrutamos mucho de la estancia y recomiendo el alojamiento. De todas formas, más abajo te recomendaré hoteles ubicados en Pontedeume.
1. Puente de Piedra, lugar más icónico de Pontedeume

El lugar más característico de Pontedeume es el Puente de Piedra. Nuestra parada anterior fue el colorido pueblo de Redes, por lo que tuvimos que cruzar este puente para llegar al casco antiguo del pueblo.
Mandado construir en el siglo XIV por Fernán Pérez de Andrade, se cree que llegó a tener 68 arcos y más de 850 metros de longitud. Conectaba directamente la villa con el Camino Real hacia Betanzos y era la entrada natural a Pontedeume, un enclave realmente importante.
Aunque hoy solo se conservan 15 arcos, todavía transmite la grandiosidad de su pasado. Actualmente, el puente sigue siendo paso habitual para vecinos y visitantes, y recorrerlo permite disfrutar de unas vistas preciosas al río y a Pontedeume.
2. Torreón de los Andrade

Una vez aparcamos el coche, nuestra primera parada fue el Torreón de los Andrade, la parte mejor conservada de la muralla medieval que protegía Pontedeume. Fue levantado también en el siglo XIV por la familia Andrade y se utilizaba como torre de control de acceso al puente y como símbolo de poder de este linaje.
Hoy en día el torreón está perfectamente conservado y alberga varias exposiciones y la Oficina de Turismo de Pontedeume, lo que es una visita doblemente interesante: por un lado, conocer de cerca un vestigio medieval; por otro, conseguir planos, rutas y recomendaciones actualizadas para tu estancia en la zona.
3. Iglesia de Santiago de Puentedeume

La Iglesia de Santiago es el principal templo religioso de la villa y está situada en pleno casco histórico. Fue levantada en el siglo XVIII, en estilo barroco, sobre los restos de una iglesia medieval. Cuenta con tres torres que le dan un aire monumental, aunque sin excesiva ornamentación y es este punto lo que quizás la convierta en más atractiva.
El interior es luminoso y destaca por el retablo mayor, presidido por la imagen de Santiago Apóstol, patrón de Galicia y muy querido en la región. Este templo tiene además un fuerte vínculo con el Camino Inglés, ya que Pontedeume es una etapa clave de esta ruta jacobea.
4. Muralla de la Villa

Ahondando un poco en la historia de la localidad llegamos hasta la Edad Media, cuando Pontedeume estuvo rodeada por una muralla defensiva construida en el siglo XIV por la familia Andrade. Tenía cuatro puertas principales y varias torres que protegían el recinto urbano, aunque con el paso del tiempo la mayor parte de la estructura fue desapareciendo.
Hoy se conservan algunos restos integrados en las casas del casco antiguo, y paseando por ciertas calles todavía se pueden identificar tramos originales. El mejor lugar para hacerse una idea de aquella muralla es el entorno del Torreón de los Andrade, que formaba parte del sistema defensivo.
Aunque no queda completa, visitar los restos de la muralla permite imaginar cómo era la villa en sus primeros siglos, cuando el poder militar y comercial de los Andrade marcaba la vida cotidiana.
5. Plaza Real

La Plaza Real es el corazón de Pontedeume y uno de los rincones más animados del casco histórico. Está rodeada de casas tradicionales con soportales y en ella se concentra gran parte de la vida social de la villa. Cuenta con varias cafeterías y heladerías con terrazas, en las que puedes sentarte a tomar algo y observar el ir y venir de los vecinos y turistas. Eso mismo hicimos nosotros.
Además, su ubicación céntrica hace que sea un punto de referencia para moverse por el resto del casco antiguo, ya que desde aquí parten varias calles importantes.
6. Convento de San Agustín

El Convento de San Agustín es otro de los edificios más importantes que ver en Pontedeume. Fundado en el siglo XVI con la ayuda de la familia Andrade, pasó por varias reformas a lo largo del tiempo hasta adquirir su aspecto actual.
Su iglesia, de estilo barroco, conserva un peculiar retablo mayor y varias capillas laterales que muestran la importancia que tuvo este convento en la vida religiosa de la villa.
Aunque hoy en día parte del convento está adaptado a otros usos, sigue siendo un espacio de gran valor histórico y arquitectónico. Además, su ubicación en pleno casco histórico hace que sea fácil incluirlo en cualquier recorrido por Pontedeume.
7. Iglesia de las Virtudes

La Iglesia de las Virtudes es otro templo relevante de la villa, situado muy cerca del convento. Fue construida en el siglo XVI y reformada en épocas posteriores, conservando elementos de diferentes estilos, desde gótico tardío hasta barroco.
Esta iglesia está vinculada a la cofradía de las Virtudes, que durante siglos jugó un papel clave en la vida social y religiosa del pueblo. Hoy sigue siendo lugar de culto y conserva un ambiente íntimo y recogido, ideal para quienes disfrutan descubriendo iglesias históricas con encanto.
8. Plaza de San Roque

La Plaza de San Roque es otro de los espacios con más encanto de Pontedeume. Se encuentra en la parte alta del casco histórico y recibe su nombre por la capilla dedicada a este santo, muy venerado en Galicia.
La plaza está rodeada de casas tradicionales y mantiene un aire tranquilo. En verano suele ser escenario de actividades festivas, sobre todo durante las celebraciones en honor a San Roque. Es una plaza pequeña, pero muy auténtica, que aporta otra cara del ambiente local de Pontedeume.
9. Capilla de San Miguel de Breamo
La Capilla de San Miguel de Breamo es uno de los templos románicos mejor conservados de la zona. Fue construida en el siglo XII en lo alto del monte Breamo, a unos 3 km del centro de Pontedeume, y destaca por su sencillez arquitectónica: planta de una sola nave, ábside semicircular y canecillos decorados en la cornisa.
Rodeada de bosque, transmite una atmósfera serena y casi mágica. Cada 29 de septiembre se celebra aquí una tradicional romería en honor a San Miguel. Aunque su interior suele estar cerrado fuera de las festividades, el entorno del monte es perfecto para hacer senderismo y disfrutar de unas vistas de la desembocadura del río Eume.
10. Fragas do Eume
El Parque Natural de las Fragas do Eume es uno de los bosques atlánticos mejor conservados de Europa y una visita imprescindible desde Pontedeume.
Este espacio protegido se extiende a lo largo del río Eume y ofrece paisajes de cuento: robles centenarios, helechos, riachuelos y senderos que invitan a perderse. Es ideal para los amantes de la naturaleza y el senderismo, con rutas señalizadas para todos los niveles.
Dentro del parque también se encuentra el Monasterio de Caaveiro, un conjunto medieval enclavado en plena fraga que se puede visitar de manera gratuita.
El acceso en coche está limitado en temporada alta, pero hay transporte lanzadera desde el centro de visitantes. Dedicar medio día (o incluso un día entero) a las Fragas do Eume es una experiencia única que complementa cualquier visita a Pontedeume.
11. Castillo de Andrade
El Castillo de Andrade, situado en las afueras de Pontedeume, es otra de las huellas del poder de esta familia gallega. Fue levantado en el siglo XIV sobre un promontorio rocoso con excelentes vistas estratégicas de la ría y el valle.
Aunque en la actualidad se conserva en estado de ruina parcial, todavía se pueden recorrer sus murallas y torres, lo que lo convierte en una visita muy interesante. El castillo se puede visitar de forma gratuita y está abierto durante todo el año.
Subir hasta él supone una pequeña caminata, pero el esfuerzo merece la pena por las panorámicas que se obtienen desde arriba. Es un lugar perfecto para combinar historia, naturaleza y fotografía.
12. Redes, pueblo con encanto cerca de Pontedeume

A pocos kilómetros de Pontedeume se encuentra Redes, considerado uno de los pueblos más bonitos de las Rías Altas. Nosotros no dudamos en acercarnos después de visitar Mugardos y antes de llegar a Pontedeume y nos encantó.
Su pequeño puerto, las casas tradicionales con galerías de madera pintadas de colores y las calles empedradas lo convierten en una auténtica postal gallega y a mí me dejó cautivada. Lo mejor que hacer es pasear son rumbo, tomar algo en la Plaza Pedregal y asomarte al mar.
Dónde alojarse en Pontedeume

Pontedeume es una villa pequeña, así que alojarse en el centro histórico es lo más práctico para moverse a pie y disfrutar del ambiente local. También hay opciones en los alrededores, ideales si buscas tranquilidad o contacto directo con la naturaleza. Aquí te dejo algunas recomendaciones que al menos a mí me han parecido interesantes.
- Albatros. Es un hotel de 2 estrellas en el casco antiguo con habitaciones sencillas pero cómodas. Algunas incluso cuentan con balcón o terraza con vistas. El alojamiento tiene además un bar propio y una ubicación valorada muy positivamente.
- Snö Hotel Camino do Eume Apartamentos. Ofrece apartamentos turísticos modernos y totalmente equipados, muy pensados tanto para estancias cortas como largas. Están en una zona tranquila y cuentan con cocina completa, salón y dormitorios amplios. Son ideales para familias o para quienes prefieren viajar con mayor independencia.
- Montebreamo. Es un hotel ubicado a las afueras de Pontedeume moderno, con habitaciones luminosas y todas las comodidades para desconectar después de un día de excursiones. Su ubicación lo convierte en una base perfecta para visitar las Fragas do Eume, las playas de la zona o incluso acercarse a Ferrol y A Coruña.
Mapa para visitar Pontedeume
Para que no te pierdas nada, aquí tienes un mapa con todos los puntos de interés marcados y también los alojamientos recomendados. Así podrás organizar fácilmente tu ruta y moverte por Pontedeume de manera práctica, sin dejarte ningún rincón por descubrir.
Espero que esta artículo sobre qué ver en Pontedeume te haya sido muy útil para organizar tu visita a esta zona en tu viaje a Galicia. ¡Disfruta mucho de las tierras del norte!