Pueblos más bonitos de Cantabria
Empezamos con nuestra selección de pueblos bonitos en Cantabria. Prepárate para descubrir lugares a los que vas a querer volver antes de irte.
🛏️ Si aún no cuentas con alojamiento para tu viaje, mi artículo sobre las mejores zonas donde dormir en Cantabria y mi selección de hoteles con encanto en Cantabria pueden serte de mucha ayuda.
1. San Vicente de la Barquera

Muchos de los pueblos de Cantabria que repasaremos en esta lista tienen una fuerte esencia marinera pero hay uno que es único y muy especial, San Vicente de la Barquera.
Este precioso pueblecito ubicado junto a la ría cuenta con un coqueto centro histórico, está rodeado por el Parque Natural de Oyambre y sus miradores te regalan unas vistas a los espectaculares Picos de Europa que no se olvidan.
El mejor plan es pasear por su casco viejo y visitar puntos clave como el Puente de La Barquera, el Castillo del Rey, la Iglesia de Santa María de los Ángeles y la Torre del Preboste. Gracias a este free tour por San Vicente podrás conocer estos lugares a fondo.
Además, el entorno de San Vicente de la Barquera es increíble. Imposible no destacar sus playas kilométricas, como la Playa de Merón o la Playa de Gerra, muy abiertas y perfectas para los que buscan surf y naturaleza salvaje.
Por supuesto, un plan que no te puedes perder en esta localidad es ir a tomar algo o cenar y ver el atardecer desde la La Terrazuca de Gerra o Bar El Rayo Verde. Las vistas al mar, el pueblo y las montañas de fondo son una fantasía.
2. Comillas

Comillas es un pueblo que tiene todo lo necesario para una visita muy agradable: vistas al mar, un patrimonio que impresiona y mucha historia. Fue un pequeño puerto pesquero hasta que, en el siglo XIX, se convirtió en lugar de veraneo de la nobleza y la alta sociedad. Gracias a eso, hoy luce un patrimonio arquitectónico único en Cantabria.
Aquí encontrarás uno de los puntos claves de Cantabria, el Capricho de Gaudí, una de las pocas obras del arquitecto fuera de Cataluña, y también el Palacio de Sobrellano, con su capilla neogótica. Muy cerca se levanta la Universidad Pontificia, visible desde distintos puntos del pueblo y que le da ese aire monumental tan característico.
Pero Comillas no vive solo de monumentos. Su casco histórico está lleno de casonas montañesas con escudos familiares, plazas tranquilas y calles que bajan hasta la playa. Esa mezcla de tradición marinera y esplendor aristocrático es lo que lo hace especial. Puedes descubrir todo esto gracias a este free tour por Comillas.
3. Santillana del Mar

Seguimos con nuestra recopilación de pueblos bonitos de Cantabria con Santillana del Mar, conocido como el pueblo de las tres mentiras porque ni es santa, ni llana, ni tiene mar.
Su bien conservado casco histórico está lleno de calles empedradas con casonas blasonadas y palacios medievales que parecen detenidos en el tiempo. El lugar más emblemático que ver en Santillana del Mar es la Colegiata de Santa Juliana, un conjunto románico que da nombre al pueblo y que merece una visita pausada.
Más allá de sus monumentos, Santillana del Mar se disfruta paseando despacio y, sobre todo, con pequeños gestos cotidianos. Uno de ellos es sentarse en la Plaza Mayor y probar los típicos bizcochos con un vaso de leche fresca. Es casi una tradición entre viajeros y locales, y le da un toque auténtico a la experiencia.
Y si te queda tiempo, a las afueras está la Cueva de Altamira. Si te interesa el lugar, esta visita guiada por la Neocueva y Museo de Altamira es muy interesante. Y para conocer el pueblo, este free tour por Santillana puede ser muy interesante.
4. Potes

Potes es la capital de la comarca de Liébana y uno de los pueblos más bonitos del interior de Cantabria. Está rodeado de montañas, en plena entrada a los Picos de Europa, y su ubicación lo convierte en punto de partida para muchas rutas de senderismo.
El casco histórico es encantador. Conserva bonitos puentes medievales y torres defensivas como la Torre del Infantado. También te recomiendo bajar al río Quiviesa a remojar tus pies si viajas en verano y dar un paseo a sus orillas. Otro punto que me gustó mucho fue el Mirador de los Picos de Europa, en la parte alta del pueblo.
Además, Potes tiene mucha vida gracias a sus tiendas, bares y restaurantes, en los que probar la gastronomía local. Aquí lo típico es el cocido lebaniego, un plato contundente a base de garbanzos, carne y relleno, perfecto después de una jornada de excursiones por la montaña.
Puedes conocer a fondo este encantador pueblo gracias a este artículo sobre qué ver en Potes y alrededores. O directamente, puedes apuntarte a esta visita guiada por Potes, en la que recorrerás sus calles junto a un guía durante una hora y media.
5. Mogrovejo

No tenemos que recorrer mucha distancia para llegar al siguiente pueblo de Cantabria. A pocos kilómetros de Potes, se encuentra Mogrovejo, un pequeño pueblo de montaña que parece sacado de un decorado.
Sus casas de piedra con tejados rojizos y la torre medieval del siglo XIII lo convierten en un lugar muy pintoresco. De hecho, está declarado Conjunto Histórico por su buen estado de conservación. De hecho, ha servido como escenario de películas y series, lo que demuestra su encanto intacto.
Desde el pueblo parten rutas sencillas con vistas espectaculares a los Picos de Europa, así que es ideal para combinar visita cultural y naturaleza.
6. Bejes

El siguiente de nuestro listado, Bejes, es un pueblo cántabro mucho menos turístico, escondido en el desfiladero de la Hermida. Llegar hasta él ya es toda una aventura, con curvas que se abren a panorámicas impresionantes.
Nosotros decidimos visitarlo durante nuestra estancia en Potes y fue todo un acierto, ya que se trata de un pueblo bastante remoto y cuenta con una atmósfera y un encanto muy especiales. Disfrutarás mucho dando un paseo entre sus calles y observando la vida cotidiana de sus pocos habitantes.
Además, Bejes también es conocido por su gastronomía. Aquí se elabora el queso Picón Bejes-Tresviso, un queso azul con denominación de origen madurado en cuevas naturales. Probarlo en el propio pueblo es parte de la experiencia. Por último, Bejes es un destino muy popular entre amantes de la escalada y del senderismo.
7. Liérganes

Liérganes está a orillas del río Miera y está considerado uno de los pueblos más bonitos de Cantabria por la mezcla de naturaleza y arquitectura tradicional montañesa. Sus casonas de piedra del siglo XVII y XVIII, con balcones llenos de flores, le dan un encanto único.
El puente viejo sobre el río es una de sus postales más conocidas. Además de su belleza, Liérganes es famoso por la leyenda del hombre pez, que encontrarás representada en esculturas y relatos por el pueblo. También es un buen lugar para relajarse en su balneario o como base para explorar los Valles Pasiegos.
8. Cartes

Cartes es un pequeño pueblo ubicado a las afueras de Torrelavega cuya calle principal merece la pena conocer. Conocida como Camino Real, esta conserva un trazado recto flanqueado a ambos lados por casitas de piedra con escudos y balcones de madera, lo que le da un aire muy particular.
Además de pasar por el Torreón de Cartes, que recuerdan su pasado estratégico, y conocer sus zonas verdes, Cartes es perfecto para pasear sin prisa, disfrutar de su calma y sentarse en alguna terraza a tomar algo. Tu paseo por este pueblo supondrá una parada corta pero muy especial.
9. Bárcena Mayor

Dicen de Bárcena Mayor es el pueblo más antiguo de Cantabria y lo cierto es que mantiene una atmósfera única que bien puede hacernos pensar que así es. Declarado Conjunto Histórico-Artístico, conserva la esencia de la arquitectura montañesa con casas de piedra, balcones de madera y tejados rojizos.
Entre sus rincones más destacados están la Iglesia de Santa María, del siglo XVII, y el puente de piedra sobre el río Argoza, que regala una de las estampas más típicas del pueblo.
También puedes visitar el Museo Etnográfico, donde se muestra cómo era la vida tradicional en los valles cántabros, y aprovechar que está dentro del Parque Natural Saja-Besaya para hacer alguna ruta por sus bosques de hayas y robles.
Y como en todo buen pueblo cántabro, la experiencia no está completa sin sentarse en uno de sus mesones a probar un cocido montañés, que aquí sabe todavía mejor.
10. Santoña

Santoña es uno de los grandes puertos pesqueros de Cantabria y cuna de las famosas anchoas de Santoña. Además de pasear por el pueblo, visitar la Iglesia de Santa María del Puerto y recorrer el paseo marítimo, también puedes acercarte a alguna conservera y descubrir de primera mano cómo se elabora esta delicatessen de forma artesanal.
Además, el entorno natural de Santoña es único. La bahía y las marismas de Santoña, Victoria y Joyel forman una de las zonas húmedas más importantes del norte de España, donde se pueden ver aves migratorias durante todo el año. Para los amantes de la naturaleza, hay senderos señalizados que permiten recorrerlas a pie o en bici.
En cuanto a la costa, la Playa de Berria es la más conocida. Cuenta con casi 2 kilómetros de arena fina rodeada de montañas, abierta al mar y muy popular entre surfistas. También destaca el Faro del Caballo, uno de los lugares más bonitos de Cantabria. Acceder a este es algo complicado, a no ser que elijas este paseo en barco al faro.
11. Castro-Urdiales

A medio camino entre Bilbao y Santander, Castro-Urdiales es uno de los pueblos marineros más animados y bonitos de Cantabria. Su mayor atractivo es el conjunto monumental frente al puerto, formado por la Iglesia de Santa María de la Asunción, el Castillo-Faro de Santa Ana y el puente medieval. Es un rincón precioso.
Por otro lado, el casco viejo aún conserva calles estrechas y plazas con mucho ambiente llenas de bares de pinchos, como la Plaza del Ayuntamiento o la calle Ardigales. Además, su paseo marítimo es perfecto para recorrerlo a cualquier hora del día. Si buscas playa, la Playa de Ostende o la Playa de Brazomar, en pleno casco urbano, son buenas opciones.
Si quieres profundizar en este bonito pueblo de Cantabria, esta visita guiada por Castro-Urdiales te será muy útil para conocer todos los detalles del lugar. Y si prefieres hacer la visita por tu cuenta, no te pierdas todos estos lugares que ver en Castro-Urdiales.
12. Carmona

En pleno valle de Cabuérniga se encuentra Carmona, uno de los pueblos rurales más auténticos de Cantabria. Declarado Conjunto Histórico-Artístico, conserva la arquitectura montañesa tradicional con casas de piedra, balcones de madera y calles empedradas que transmiten una calma especial.
Entre los rincones más interesantes, encontramos la Iglesia de San Roque, de origen barroco, y el antiguo puente sobre el río Quivierda, además de varias casonas solariegas que muestran la historia del pueblo. Pasear por sus calles ya es una visita en sí misma, pero también es un buen punto de partida para hacer rutas de senderismo por los valles de los alrededores.
Mapa de los pueblos de Cantabria más bonitos
Recorrer los pueblos más bonitos de Cantabria es una de esas experiencias que combinan mar, montaña, tradiciones y una gastronomía que siempre engancha. En un mismo viaje puedes caminar por cascos históricos medievales, probar anchoas recién elaboradas, perderte entre bosques y asomarte a playas salvajes.
En el siguiente mapa puedes ver todos los pueblos cántabros mencionados en este artículo:
Esta selección de pueblos es solo una muestra de lo mucho que ofrece la región pero suficiente para entender por qué siempre apetece volver. Sigue preparando tu viaje a Cantabria y disfruta mucho de la experiencia.