Qué ver y hacer en Potes
Aunque Potes es pequeño, tiene muchos rincones que merece la pena recorrer con calma. Lo mejor es dejarse llevar por sus calles, sentarse en alguna terraza, caminar junto al río, mirar hacia las montañas y disfrutar de ese ambiente tan especial que tiene.
Aun así, hay algunos puntos clave de Potes que no te puedes perder. ¡Vamos a conocerlos!
🛏️ Para visitar Potes y alrededores, decidimos quedarnos en esta encantadora casa rural ubicada en Camaleño, a solo 10 minutos en coche del centro de Potes. Nos gustó mucho el entorno tranquilo y lleno de naturaleza, la decoración rústica, el jardín con vistas y las maravillosas cenas con productos locales. De todas formas, en uno de los siguientes aparatados, te doy más recomendaciones de alojamientos en la zona.
1. Pasear por el casco antiguo de Potes

Lo primero que debes hacer al llegar a Potes es perderte por las calles del casco antiguo. El pueblo está lleno de callejuelas empedradas, casas de piedra con balcones de madera, pequeños puentes y plazas con muchísimo encanto.
Puedes empezar adentrándote en la calle Cántabra, que cuenta con varias tiendas de productos locales, y la Plaza del Capitán Palacios, siempre con mucho ambiente tanto de locales como de ciclistas, motoristas y personas de paso.
Si quieres conocer mejor su historia y no perderte nada, puedes apuntarte a esta visita guiada por la localidad, que dura una hora y media e incluye datos curiosos sobre la villa y la historia lebaniega. Cuesta solo 8€.
💡 Si te encuentras en Santander y no cuentas con vehículo propio, o simplemente no te apetece organizar la visita de un día, puedes apuntarte a esta excursión organizada a Potes y los Picos de Europa desde la capital cántabra. Tiene una duración total de 9-10 horas y se visita el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, el Mirador de la Ermita de San Miguel, Fuente Dé y Potes. También se puede contratar desde Torrelavega.
2. Torre del Infantado

Paseando por Potes, uno de los edificios que más llamarán tu atención es la Torre del Infantado, ubicada junto al río Quiviesa. Fue construida en el siglo XIV y su fundación se atribuye a la familia de los Lama.
Tras varios dueños, escenarios y usos a lo largo de los siglos, en el año 2011, tras un largo proceso de restauración, la Torre del Infantado abrió sus puertas al público. Cuenta con un total de 1.800 m² divididos en seis plantas y un patio central, en los que se han usado maderas nobles y grandes cristaleras.
En su interior, el visitante puede conocer la exposición permanente “El cosmos de Beato de Liébana». Además, desde la terraza, puedes disfrutar de unas vistas preciosas al pueblo.
3. Puente Viejo de Potes

El Puente Viejo de Potes, también conocido como el Puente de San Cayetano, es uno de los rincones más fotogénicos del pueblo. Fue construido entre los siglos XIII y XV. Con solo mirarlo, podrás teletransportarte a su pasado medieval por un instante.
Para disfrutar de unas bonitas vistas al Puente Viejo de Potes solo tienes que acercarte a la Pl. Capitán Palacios. Seguro que pasas por aquí numerosas veces porque se trata de la carretera principal que une las dos partes del pueblo. Cada vez que lo hagas, no podrás evitar quedarte un rato asomado.
Además, te animo a bajar al río para acercarte todo lo posible al puente, construido junto a la Ermita de San Cayetano. Si viajas en los meses de calor, podrás aprovechar el momento para refrescarte gracias a las aguas del río Quiviesa. Nosotros lo hicimos y lo disfrutamos mucho.
4. Paseo fluvial de Potes

Una de las formas más bonitas de conocer Potes desde otro ángulo es recorrer su paseo fluvial, una senda peatonal que bordea los ríos Quiviesa y Deva. El recorrido es muy fácil, sin desnivel, y permite ver el pueblo desde abajo, con las casas de piedra asomadas al cauce, puentes antiguos y mucha vegetación.
El tramo más bonito empieza cerca del Puente Viejo y continúa hacia la zona del Antiguo Convento de San Raimundo. Son unos 20 minutos de paseo muy agradables que puedes hacer a cualquier hora del día. Pasear por aquí fue uno de mis momentos favoritos en Potes.
5. Mirador de los Picos de Europa

Creo que este mirador de Potes no es tan popular pero nosotros lo descubrimos durante nuestro paseo y siento que merece la pena acercarse, ya que puedes ver Potes y sus alrededores desde otro ángulo.
El Mirador de los Picos de Europa de Potes se encuentra en la carretera N-621. En este punto, la acera se ensancha y la vista queda libre de vegetación, permitiéndote ver parte de Potes y los Picos de Europa de fondo. Se puede llegar caminando desde el centro fácilmente.
6. Iglesia Nueva de San Vicente

Uno de los edificios religiosos más importantes que ver en Potes es la Iglesia Nueva de San Vicente Mártir, construida en el siglo XIX. Su ubicación es próxima a la entrada del pueblo si llegas desde la carretera de Fuente Dé.
No es una iglesia especialmente monumental pero forma parte del paisaje del pueblo y, sobre todo, de su día a día. Sí destaca por su tamaño y sus torres-campanario de piedra. Merece la pena entrar si la encuentras abierta.
7. Mercadillo semanal de Potes (Plaza de la Serna)
Si tienes la suerte de visitar Potes un lunes (o lo has planeado así), no te puedes perder su mercadillo semanal, que se celebra en la Plaza de la Serna y alrededores. Se trata de uno de los mercadillos más antiguos de Cantabria, con mucha tradición y ambiente local.
Este mercadillo semana es perfecto para encontrar desde productos típicos de la comarca de Liébana (quesos, embutidos, miel, pan, dulces, orujo, etc.) hasta ropa, cestería, utensilios de cocina y plantas.
Lo encontrarás todos los lunes desde las 9:00h hasta las 14:00h. Si viajas a Potes en verano, ten en cuenta que durante esa mañana hay más tráfico de lo normal en la carretera principal.
8. Antiguo Convento de San Raimundo

Uno de los últimos lugares de Potes que quería mencionar es el Antiguo Convento de San Raimundo, uno de los edificios históricos más importantes de la villa.
Este convento fue fundado en el siglo XVII por los dominicos y aún conserva algunas partes de su estructura original: un claustro, muros de piedra y la fachada. Ya no funciona como convento sino que la zona rehabilitada alberga varias instituciones locales.
El Antiguo Convento de San Raimundo se encuentra junto al río Quiviesa, así que puedes enlazar la visita con el paseo fluvial, como nosotros hicimos. El interior no se puede visitar pero pasear por los alrededores merece la pena porque te puedes asomar a ver varias zonas desde fuera.
Qué ver en los alrededores de Potes
Después de disfrutar del centro de Potes (o antes, según tu planificación), toca recorrer los alrededores porque hay sitios de lo más interesantes a muy pocos kilómetros. Unos están en plena naturaleza y otros son pequeños pueblos con encanto, pero todos tienen algo especial que los hace únicos.
Si tienes coche, lo vas a disfrutar mucho más porque las carreteras son muy bonitas y se tarda poco en llegar de un sitio a otro. Aquí te cuento mis paradas favoritas para que las tengas en cuenta en tu ruta por la zona.
9. Teleférico de Fuente Dé

Empecemos las visitas a los lugares que ver cerca de Potes por una de las experiencias más espectaculares que puedes vivir en el Valle de Liébana.
Subir en el Teleférico de Fuente Dé es, sin duda alguna, uno de los principales atractivos de esta zona de Cantabria. ¡Como para no serlo! En pocos minutos, pasas de estar en el fondo del valle a más de 1.800 metros de altitud, en pleno corazón de los Picos de Europa.
La subida es muy emocionante, ya que desde la cabina puedes disfrutar de unas vistas increíbles. Arriba te espera un mirador de vértigo y varias rutas de senderismo para todos los niveles. Incluso si no eres de andar mucho, solo por ver el paisaje desde lo alto y tomarte algo en la cafetería merece la pena.
Lo ideal es subir a primera hora, cuando hay menos gente y tienes todo el día por delante para disfrutar de lugar. En la web oficial de Fuente Dé puedes ver toda la información sobre las entradas, horarios y rutas. También puedes adquirir la entrada por Civitatis, al mismo precio y con la info muy clara.
10. Mogrovejo, un pueblo precioso cerca de Potes

Continuamos por Mogrovejo, uno de los pueblos más bonitos de la zona y, sinceramente, uno de los que más me sorprendieron.
El casco urbano está considerado Bien de Interés Cultural y forma parte de la red de los pueblos más bonitos de España. Además, en los últimos años, ha ganado mucha popularidad al haber sido escenario de la película de Heidi. Esto te da otra pista del entorno tan espectacular de este pueblecito cántabro.
Mogrovejo es muy pequeñito y se visita en un rato. Eso sí, tiene un encanto rural auténtico, con casas de piedra, balcones de madera, un hórreo y praderas verdes por todas partes. También alberga una torre medieval del siglo XIII y varias casonas solariegas que enriquecen la visita y el paseo.
Si vas con tiempo, puedes hacer alguna de las rutas de senderismo que parten desde allí o simplemente sentarte a disfrutar de las vistas a los Picos de Europa, que aquí se ven imponentes.
11. Mirador de Santa Catalina
El Mirador de Santa Catalina es uno de los más espectaculares de toda la comarca de Liébana. Desde allí se tienen unas vistas impresionantes al Desfiladero de La Hermida y al río Deva encajado entre montañas.
Para llegar, hay que tomar un desvío en La Hermida hacia Linares y Puentenansa. En el pueblo de Piñeres, se coge el desvió hacia el Mirador de Santa Catalina. Desde Potes, se tarda unos 45 minutos en coche.
Una vez llegues al mirador, podrás disfrutar de las increíbles vistas al entorno desde la barandilla o desde una pasarela que sobresale un poco del acantilado. También hay un área con bancos y paneles informativos.
12. Monasterio de Santo Toribio de Liébana

A tan sólo 3 kilómetros de Potes, se encuentra uno de los lugares más importantes del patrimonio religioso de Cantabria: el Monasterio de Santo Toribio de Liébana.
Este lugar es conocido por custodiar el Lignum Crucis, el fragmento más grande que se conserva de la cruz de Cristo, lo que lo convierte en lugar de peregrinación de gran importancia. El monasterio data del siglo VI, aunque la iglesia actual es gótica, del siglo XIII.
Se puede visitar la iglesia y el claustro por libre y de forma gratuita, todos los días de 10:00h a 13:00h y de 16:00h a 18:00h o 19:00h. La visita a la capilla del Lignum Crucis es de lunes a sábado, de 11:00h a 12:00h y de 16:00h a 17:00h. Todos los días, a las 12:00h, hay una misa del peregrino. También hay una tienda.
Siento que seas o no religioso, merece la pena acercarse, ya que el lugar, al estar en mitad de la nada y rodeado de silencio y naturaleza, te cautiva a través de su energía.
13. Bejes, un pueblo perdido entre montañas

Otro de los lugares que más me sorprendieron visitando los alrededores de Potes fue Bejes. No había escuchado mucho hablar de este pueblecito y ya solo por su ubicación, literalmente perdido entre las montañas de los Picos de Europa, me parece espectacular.
Para llegar, hay que adentrarse en el Desfiladero de La Hermida y tomar una carretera estrecha que asciende durante varios kilómetros y muchas curvas. El esfuerzo merece la pena porque vas a disfrutar de un pueblo muy auténtico, con casas de piedra, ganado en libertad y una paz que cuesta encontrar hoy en día.
Además de por su paisaje, Bejes es conocido por su queso. Aquí se elabora el queso de Bejes-Tresviso, uno de los quesos azules más potentes y tradicionales de Cantabria. En la Quesería La Brañuca organizan catas, pero conviene llamar antes para confirmar el horario y la visita.
14. Iglesia de Santa María de Lebeña

Otro lugar cerca de Potes que también merece la pena visitar, sobre todo por su arquitectura y ambiente, es la Iglesia de Santa María de Lebeña. Se trata de una auténtica joya del arte prerrománico.
Construida en el siglo X, es uno de los mejores ejemplos del estilo mozárabe en el norte de España. Sorprende por lo bien conservada que está y por la mezcla de influencias visigodas, musulmanas y cristianas en su arquitectura. Junto a ella, hay una torre-campanario de época posterior y un cementerio.
Se encuentra en el Desfiladero de La Hermida, rodeada de montañas y vegetación, lo que la hace todavía más especial e impresionante. El entorno transmite muchísima paz y se nota que es un lugar con historia.
15. Cueva Termal de el Balneario de La Hermida
Después de tanto pueblo, montaña y ruta, no hay nada como un rato de relax… Para ello, la cueva termal del Balneario de La Hermida es el plan perfecto para terminar nuestra visita al Valle de Liébana.
Se trata de una gruta excavada en la roca por donde fluye agua termal a más de 60 ºC, con propiedades mineromedicinales. Estar dentro, con ese ambiente de vapor natural, luces tenues y silencio, es una experiencia totalmente distinta a cualquier spa convencional.
El acceso se hace a través del propio Hotel Balneario de La Hermida, donde puedes reservar diferentes circuitos. Los precios parten de los 30€.
Dónde alojarse en Potes

Pasar varias noches en Potes o sus alrededores es una idea estupenda para conocer en profundidad el Valle de Liébana y volver con la energía renovada, ya que es una zona alejada del ruido y las prisas.
Nosotros decidimos quedarnos 3 noches en la Posada Las Espedillas, una casa rural ubicada a unos 10 minutos en coche de Potes. Preferimos este tipo de alojamiento porque nos apetecía desconectar y dormir rodeados de naturaleza y silencio. Fue todo un acierto.
La casa es de piedra, típica de la zona, y está muy bien cuidada. Tiene un pequeño pero encantador jardín con vistas al entorno, un comedor donde se sirven desayunos y cenas, un acogedor salón común con chimenea, y habitaciones amplias con decoración rústica.
Quiero destacar el trato cercano y, sobre todo, las maravillosas cenas que sirven con platos muy abundantes en los que los alimentos de la región es el principal protagonista. ¡Qué bueno estaba todo!
Otros hoteles en Potes y alrededores que podéis tener en cuenta son:
- Hotel Valdecoro. Hotel muy bien ubicado si quieres dormir en pleno Potes sin renunciar a la comodidad. Está a solo unos pasos del centro histórico pero en una zona muy tranquila, junto al río. Las habitaciones son amplias, muchas con vistas a las montañas, y tiene parking gratuito.
- Posada San Pelayo. Una joya rural en el corazón del valle, en Camaleño, a unos 10 minutos de Potes. La posada es preciosa, con jardines cuidados, piscina y vistas alucinantes. Las habitaciones tienen mucha luz, decoración tradicional con detalles modernos y todo está impecable.
- El Caserío. Es un alojamiento rural con mucho encanto también ubicado en Camaleño, muy bien integrado en el paisaje, y con habitaciones decoradas al estilo montañés. Tiene zona exterior con jardín, barbacoa y unas vistas increíbles.
Si Potes forma parte de un viaje más amplio que incluya otras regiones y vas a alojarte en otra zona, te animo a consultar mi artículo sobre dónde alojarse en Cantabria y mi selección de los mejores hoteles con encanto en Cantabria.
Mapa para visitar Potes y el Valle de Liébana
En este mapa tienes todos los lugares que ver en Potes mencionados en el artículo, desde los rincones con más encanto del centro histórico hasta los pueblos, miradores y monumentos del valle. También he señalado los alojamientos recomendados.
Puedes usarlo para ver las distancias, organizar tu itinerario o llevarlo contigo durante el viaje. Así no te pierdas nada y puedas disfrutar al máximo de esta zona tan especial del norte de España.
Si necesitas ayuda para organizar tu itinerario por esta comunidad autónoma del norte de España, te proponemos este itinerario de Cantabria en 3 días o este de Cantabria en 4 días.
Ahora sí, toca poner fin a este artículo sobre Potes y el Valle de Liébana. Espero que te haya sido muy útil para organizar tu viaje a Cantabria y que disfrutes mucho del destino.
